Los siguientes días en Portland me los he pasado
descubriendo un poco más la ciudad. Así que, estando otra vez por el centro, me
decidí a visitar un centro comercial que consiste en dos edificios
interconectados por un puente y un piso subterráneo. Esta vez mi sorpresa es
encontrarme con esa atención por parte de los vendedores que nada más entrar te
preguntan cómo estás o cómo va el día. Otro hecho curioso de los vendedores es
que al apreciar que el acento con el que hablas es diferente, te preguntan de
dónde eres, qué haces en la ciudad y si te gusta la ciudad, y tan grande es su
interés, que incluso llaman a los otros dependientes para comentarles todo lo
que les has dicho.
Por si no lo había comentado anteriormente, Portland es una de
las ciudades más ecológicas de todos los Estados Unidos, aquí te encuentras a
mucha gente viajando en bicicleta o en transporte público, que a pesar de ser
bastante caro (2$ por viaje y sin descuento si te compras 10), resulta que es
gratis en el centro de la ciudad, por lo que de momento tan sólo he comprado 3
tickets en 2 semanas. Como iba diciendo, la ciudad es muy ecológica y también
muy verde, tiene montones de parques y todas las calles tienen árboles. El
pasado jueves fuimos a uno de esos parques enormes dónde está el zoo, un anfiteatro
para el verano y un precioso jardín de rosas. Me quedé asombrado de lo grande y
variado que fue el jardín de rosas, ya que contenía cientos y cientos de tipos
diferentes de rosas, de todos colores.
El pasado viernes fui a buscar a Hannah del trabajo, ya que
terminó a las 12 del mediodía, y aprovechando que hacía buen tiempo (el cielo
no estaba muy nublado y no hacía mucho frío), nos decidimos pedir comida en una
de esas casetas de comida tan famosas en Portland. Me explicaré, en esta ciudad
se lleva mucho lo de comer por la calle, parques, etc. y la mejor forma de
hacerlo en comprando la comida en una de esas casetas (me parece que todavía no
he subido ninguna foto en facebook, pero pronto lo haré) que se encuentran por
todas partes en el centro. La verdad es que me gusta mucho, ya que normalmente
encuentras a 10 casetas de comida diferente en un mismo bloque de edificios,
así que puedes elegir entre comida tailandesa, mejicana, hindú, hamburguesas, sándwiches,
etc. Así que una vez pedimos lo que queremos (yo me pido un sándwich delicioso de
jamón, pavo, bacon, lechuga y tomate), nos sentamos en un banco del parque y
nos lo comemos. Luego vamos caminando hacia el río y nos encontramos con el
parque más pequeño del mundo, un pino minúsculo con un par de plantas, así que
me hago una foto y seguimos caminando. Así que, después de un largo paseo, nos
dirigimos a casa a descansar un rato, cenar y volver a salir, pero esta vez nos
dirigimos a un bar de deportes, para ver el partido de futbol de los Portland
Timbers, que viene a ser como los Leñadores de Portland. He de decir, que
aunque no sea lo mismo que ver el Barça, me lo pasé muy bien, ya que ganamos
3-0 (sí, ya soy un fan de los Timbers y mañana intentaremos ir a ver el partido
en el campo) y pude ver algunas pequeñas diferencias con nuestro futbol, por
ejemplo ellos tienen una mascota (que es un leñador, como no), que al marcar un
gol, coge su moto sierra y corta un trozo de un tronco enorme.
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